Qué pasó con Alex Hanscombe hoy, el hijo de Rachel Nickell y verdadero "testigo" del crimen
Más de tres décadas después de uno de los crímenes más impactantes del Reino Unido, el único testigo del asesinato de Rachel Nickell volvió a contar su historia y encontró una forma de reconstruir su vida lejos del horror que marcó su infancia.
El true crime siempre encuentra un lugar destacado en Netflix, y uno de los casos que volvió a captar la atención mundial es el de Rachel Nickell, la joven asesinada en 1992 en el parque Wimbledon Common, en Londres. Tanto el documental El asesinato de Rachel Nickell como la miniserie El testigo, estrenados el 4 de junio de 2026, recuperan la historia desde una mirada profundamente humana centrada en Alex Hanscombe, el hijo de la víctima.
¿Qué ocurrió con Alex después del crimen?
Alex tenía apenas dos años cuando presenció el brutal asesinato de su madre. Tras el ataque, fue encontrado junto al cuerpo de Rachel, convertido sin quererlo en el único testigo directo del crimen. Durante meses fue entrevistado por especialistas y policías en un intento de obtener pistas que ayudaran a identificar al responsable.
La investigación se extendió durante años y estuvo marcada por errores que retrasaron la resolución del caso. Mientras tanto, el padre de Alex, André Hanscombe, decidió abandonar Inglaterra para proteger a su hijo de la presión mediática y del temor que generaba que el asesino siguiera libre. Ambos se instalaron en una zona costera de Francia, donde intentaron empezar de nuevo.
Sin embargo, el trauma no desapareció. Alex atravesó una adolescencia compleja, marcada por la ira, las preguntas sin respuesta y los recuerdos de una tragedia que lo acompañó desde muy pequeño. Con el tiempo, él mismo reconoció que una de las experiencias más difíciles fue tener que revivir constantemente aquel día durante las investigaciones.
¿Dónde está Alex Hanscombe en la actualidad?
Hoy, más de 34 años después del asesinato, Alex ha logrado construir una vida propia. En 2017 publicó el libro Letting Go: A True Story of Murder, Loss and Survival, donde relató el impacto que tuvo la muerte de su madre y el proceso que atravesó para convivir con el dolor.
Actualmente reside en Barcelona, ciudad a la que también se trasladó su padre. Allí desarrolla actividades vinculadas al bienestar personal, incluyendo yoga, hipnoterapia y música, además de participar en proyectos creativos y educativos.
La relación con André, que durante años estuvo atravesada por conflictos y reproches, también cambió con el paso del tiempo. Ambos participaron activamente en las producciones de Netflix sobre el caso y hoy mantienen un vínculo estrecho, basado en la experiencia compartida de haber sobrevivido a una tragedia que conmocionó al mundo. Para Alex, el mayor aprendizaje fue encontrar la paz sin depender únicamente de una condena judicial, sino construyendo su propio camino hacia la aceptación.

